Cómo comenzar un negocio propio y no morir en el intento

Estás de suerte, sí, puedo decírtelo así de claro. Seguro que has oído en muchas ocasiones términos que ahora se promulgan por los medios de comunicación con mucha facilidad como “Crisis financiera”, “Mucha competencia” o el también conocido por todos, “Ya todo está inventado”.

Lo que no se escucha tan a menudo por unos motivos o por otros, es que estamos en el mejor momento de la historia para montar negocios, para que sean globales y para que funcionen. Si no me crees, puedes preguntar a una persona que haya vivido entre los años 30 y 80 (a lo mejor hasta tú eres uno de ellos), las oportunidades que había, como de fácil era montar un negocio.

Está claro que ahora, cualquier persona del mundo, independientemente de su raza, edad, condición social o financiera puede empezar un negocio desde su propia habitación, con un simple ordenador y una conexión a Internet.Cómo montar un negocio propio

A pesar de que todos estos datos son ciertos y de que queremos animarte a que emprendas si es lo que deseas, también tenemos que ser sinceros contigo y contarte lo que pasa cuando emprendes, y no es otra cosa que te viene una montaña de trabajo encima que hay que saber gestionar para salir victorioso de esta batalla que vas a tener que librar hasta alcanzar tus objetivos.

Antes de nada y como primer consejo, tienes que informarte muy bien antes de dar cualquier paso. La velocidad es importante pero con toda la información que hay hoy en día al alcance de nuestra mano sería casi un pecado no hacer uso de ella antes de tomar cualquier tipo de decisión. Mira bien todo lo que tenga que ver con el negocio que quieres montar, observa a la competencia, haz un estudio y después, empieza a tomar decisiones pero eso sí, informarte se tiene que convertir en un hábito y lo tienes que hacer de manera constante en todos los procesos de tu negocio.

Después de informarte tienes que tomar decisiones, y esto como comprenderás es un paso importante, porque va a ser justo cuando las ideas que llevas tiempo teniendo se van a empezar a materializar en realidades. Ten en cuenta lo que sabes hacer, lo que te gusta, el tiempo que tienes, los problemas que te pueden surgir, y cuando hayas sopesado todo muy bien, toma decisiones.

Ahora llega el momento de organizarse, tienes que planificar todos los pasos que vayas dando, medir los resultados y sobre todo esforzarte mucho en ir cumpliendo objetivos y plazos. Siempre se van a producir errores, pero cuanto más prepares las cosas, menos espacio le dejas a esa posibilidad. Tienes que pensar en todo, ¿Que vas a necesitar para llevar a cabo el negocio?, ¿Vas a tener socios?, ¿Cómo se van a repartir responsabilidades y ganancias?, ¿Qué vendemos, productos o servicios?, ¿Público objetivo?. Hay mucho por hacer.

Otra cosa que tienes que tener en cuenta es el presupuesto que vas a necesitar y es que aunque el proyecto sea pequeño en un principio, seguro que va a necesitar de algún tipo de presupuesto que hay que fijar y conseguir. Si dispones de un presupuesto tienes la ventaja de que cada gasto que realices se puede evaluar en base a ese presupuesto, así no se cometen locuras y se lleva a cabo un control exhaustivo de si todo está funcionando correctamente.

Y como no… analizar está muy bien, pero luego hay que actuar, pasar a la acción, sí no.. todo se queda en palabras y buenas intenciones. Las ideas no valen nada si no hay detrás personas que las ejecuten, con cerebro y corazón.

Por supuesto y para terminar este artículo, tengo que recomendarte que si tu negocio te ofrece la más mínima posibilidad de ganar dinero por Internet lo uses. Infórmate bien de cómo puedes adaptar tu idea a la red, ya que de esta manera la vas a volver global de un plumazo y si haces las cosas bien vas a tener muchas más posibilidades de éxito que si intentas hacerlo todo en un ámbito local.

Y sobre todo… ¡EMPIEZA AHORA!.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *