Esta empresa se dedica a importar y comercializar productos americanos desde hace más de 19 años, de hecho, Taste of America ha sido la primera tienda en España en poner a la venta este tipo de productos.

Empezaron con una tienda en la Calle Serrano de Madrid y fueron expandiéndose por toda España hasta hacer las primeras 20 tiendas, y la primera que se creó fuera, en Marruecos.

Tienen más de 2.000 referencias disponibles entre las que se encuentran algunos de los productos más conocidos a nivel mundial, como los de las marcas Pepperidge Farm, Newman´s Own, The Jelly Bean Factory, Celestial Seasonings, Little Becky, Tyrrell´s Potato Chips, Little Miracles, Made Good, Mississippi Belle y muchisimas más.

Lo bueno es que puedes encontrar productos que no hay en ningún otro establecimiento, y son de gran calidad, ya que la marca se compromete a realizar controles de calidad y seguridad periódicos.

La importación cumple con todas las normativas que exige la Unión Europea y todos los productos llevan el etiquetaje en inglés y español, para cumplir con la normativa del Ministerio de Sanidad de España.

Además disponen de un equipo de compras que se dedica a viajar de forma habitual a Estados Unidos para ver qué productos pueden interesar a los consumidores de la franquicia. También tienen una línea de menaje con utensilios que se usan en la cocina americana.

En la central quieren que las personas que entren a formar parte de la compañía como franquiciados sean emprendedores que estén en busca de autoempleo y que tengan conocimientos de la gastronomía, cultura y forma de vida norteamericanas. También recomiendan que el apalanque financiero para entrar a formar parte de la franquicia sea el menor posible.

Desde que se decide entrar, se está recibiendo asesoramiento por parte de la marca, desde la elección del local, hasta los momento previos y posteriores a la apertura. También se llevan a cabo campañas de marketing y promoción y se dan formaciones y apoyos en temas de ventas para intentar aumentar lo máximo posible la facturación.

Aseguran que el negocio alcanza el pay-back en tan solo 24 meses.

El negocio tiene una rotación de clientela bastante alta, el equipo de dirección se implica mucho con los franquiciados, se diferencian por el buen trato al cliente, con atención personalizada, amabilidad y agilidad, productos gourmet y precio asequibles para todos los bolsillos.

El canon de entrada que solicitan es de 15.000€ no tiene royalty ni canon de publicidad, hay que firmar un contrato de 5 años y la inversión aproximada es de 40.000€ más existencias y obra civil.

Se pide una población mínima de 150.000 habitantes y un local de unos 80 metros cuadrados o superior a ser posible en la zona centro de la ciudad.