La lógica nos dice que si una persona está realizando una tarea y tarda un tiempo determinado, al introducir otra en la ecuación este tiempo debería reducirse a la mitad, pero a no ser que se trabaje en equipo, puede que sea todo lo contrario.

Para que haya trabajo en equipo se deben cumplir varios factores fundamentales, como que todos los que están involucrados en la tarea deben estar alineados para conseguir la misma meta. En primer lugar esto último que hemos comentado es necesario evidentemente porque va a ser más fácil cumplir con nuestro objetivos empresariales, pero también por otra cosa y es porque se favorece el buen ambiente laboral y con esto, vamos a conseguir retener el talento.

Da igual el tamaño que tenga tu empresa, cualquiera puede implementar estas metodologías de trabajo y conseguir que todo mejore sustancialmente. Vamos a compartir contigo a continuación trucos que puedes utilizar para que tus equipos de trabajo o personas independientes empiecen a funcionar mucho mejor.

  • Construir confianza: En cualquier relación, ya sea de trabajo o personal, lo más importante es la confianza. Tienes que conseguir que en tu equipo de trabajo todos sepan lo que pueden hacer y lo que hacen los demás miembros, deben asumir que tienen que existir roles y ayudarse a conseguir los objetivos unos a otros.
  • Que los objetivos sean comunes: Si quieres que todo el mundo trabaje en conjunto es importante que todos conozcan cuales son los objetivos de la empresa y en que manera cada departamento o individuo va a poder contribuir a conseguirlos.
  • Orgullo de pertenencia: Es importante para los seres humanos sentir que forman parte de algo y que son parte importante de ello y aportan, por lo que es fundamental que consigas que tu empresa sea ese algo de lo que ser parte es motivo de orgullo.
  • Deja que la gente colabore en las decisiones: Cuando hay una persona que lidera los equipos y toma decisiones autoritarias, suele ser un problema que desmotiva a todos los miembros del mismo. Lo mejor es que intentes que todo el mundo pueda expresarse y aportar ideas. La gente estará mas contenta y tu tendrás un feedback estupendo para tener más posibilidades de acertar.
  • Media entre las partes para que se entiendan: Muchas veces subestimamos el trabajo de los demás y tendemos a pensar que lo nuestro es lo más importante y el resto no hacen nada. Es bueno que consigas que todos conozcan el trabajo de los demás, incluso si es necesario, haciendo ejercicios de rotación para que todos valoren el trabajo que hacen sus compañeros.
  • Hay que hacer énfasis en ser responsables y en el compromiso mutuo: En muchas empresas se crea un ambiente que lleva a los miembros de los equipos a actuar de manera individualista y a pensar que los problemas de otro miembro no son los suyos. Todos tienen que entender que los problemas y éxitos del equipo son de todos y apoyarse ante cualquier circunstancia.
  • Fomenta la buena comunicación: Es fundamental que la comunicación entre todos los miembros del equipo sea buena. Todos deben hablar, escuchar y llegar a entendimiento cambiando de idea si la conclusión de que se estaba equivocado es la más aceptada por todo, por el bien común del proyecto y todos los que trabajan en el.
  • Es bueno que haya gente diferente: Lo único que es necesario que compartan los miembros del equipo es las ganas de conseguir los intereses de la empresa. Puede que un equipo de personas muy iguales funcione bien, pero cuando la gente es diferente tanto en perfiles profesionales como personales, pueden surgir innovaciones geniales fruto de los distintos tipos de pensamiento.
  • Hay que celebrar los éxitos comunes: Los éxitos individuales existen y hay que mantenerlos, pero es bueno que cuando se consigue un éxito grupal que reúna a todos los miembros para celebrarlo, incluso destacando en ese discurso la labor de alguien en concreto.
  • Un equipo debe tener un líder: Un buen líder tiene que conseguir tomar decisiones teniendo en cuenta a todo el equipo, que todos remen en la misma dirección y cuando haga falta, se debe remangar y trabajar como cualquier otro miembro sin eludir responsabilidades.

Algunas conclusiones que sacamos después de todo esto es que:

Las personas que trabajan en equipo…

  • Puede que no estén siempre de acuerdo, pero son capaces de reunirse, hablar y tomar la mejor decisión en grupo escuchando la opinión de todos los miembros.
  • Tienen reuniones que sirven de algo, cuando salen de ellas tienen claro lo que deben hacer para que la empresa siga su camino hacia el éxito y además en estos foros se comparten opiniones que se convierten en nuevas estrategias a seguir.
  • Permiten que sus miembros trabajen y hagan lo que saben hacer además de dejarles ser creativos para que aporten nuevas opciones de crecimiento.
  • Todos se escuchan y tratan de apoyar a los demás con sus opiniones constructivas.

Las personas que NO trabajan en equipo…

  • Son autoritarias y pretenden tomar todas las decisiones de manera unilateral.
  • Se enfrentan entre áreas o departamentos y quieren conseguir objetivos individuales compitiendo con el resto y poniendo zancadillas para intentar quedar por encima.
  • No saben nada de sus compañeros y no pretenden mantener una comunicación fluida con ellos.
  • La competencia NO SANA es palpable entre departamento y también entre personas individuales.
  • Hay una falta clara de confianza en los demás y en muchos casos se falta al respeto del trabajo del resto.
  • Utilizan más la palabra yo que nosotros.